
Pues como leeis, estoy de los pertardos hasta los bigotes. Los lanzan a la mañana, fastidiandome mi siesta matutima, tambien al medio dia, cualquier dia de estos me ahogo con el pienso, ni comer le dejan a uno y ya el colmo viene cuando los lanzan por la noche. Yo que estoy ya acurrucado en mi camita, calentito y relajado y pum petardazo. Fijaros que me da coraje que esta tarde estuve tentado de correrlos a escobazos. Hay testimonio grafio del momento. Cuando los gatos dominemos el mundo lo primero que mandare sera prohibir los petardos. De verdad de la buena.